A Fredrik Alhbin, jefe de seguridad de la Región de Escania, se le permitió en 2023 negociar un contrato un 75 por ciento más caro con Avarn, empresa para la que había trabajado anteriormente durante nueve años.
La Región de Escania había determinado en 2022 que Alhbin tenía un conflicto de intereses y lo mantuvo al margen de una licitación. Un año después, sin embargo, se le permitió participar en las negociaciones de un acuerdo de extensión de seis meses. El contrato resultó considerablemente más caro que el anterior. La jefa de adquisiciones, Annika Eriksson, declaró que la decisión se tomó para evitar una falta de cobertura de seguridad. Una revisión legal externa concluyó que la acción no fue ilegal. No obstante, el profesor Olle Lundin, de la Universidad de Upsala, considera que Alhbin no debería haber participado debido a sus vínculos con la empresa. La Región de Escania terminó la cooperación con Avarn en otoño de 2025. No pesan sospechas penales sobre Alhbin.