Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, afirmó que no renunciará a su cargo a pesar de la imputación por presunto tráfico de influencias formulada por la Fiscalía. En entrevista con la revista Cambio, defendió su continuidad argumentando que no ha cambiado la matriz de riesgo de la compañía. Aseguró haber actuado con transparencia ante los mercados internacionales.
Ricardo Roa dejó claro en diálogo con Cambio que su imputación no justifica su salida de Ecopetrol. "No existe desde el día de la imputación de cargos ningún cambio en la matriz de riesgo de Ecopetrol que me induzca a hacerlo. Sé que he venido haciendo las cosas bien, con ética y profesionalismo", enfatizó.
La Fiscalía le imputó presunto tráfico de influencias relacionado con la compra de un apartamento cuyo anterior dueño tenía intereses en la empresa. Además, enfrenta acusaciones por supuesta violación de topes en la campaña Petro Presidente, de la que fue gerente. Aunque la Unión Sindical Obrera (USO) y accionistas piden su apartamiento tras asambleas de Ecopetrol e ISA, cuenta con respaldo de la Junta Directiva y el presidente Gustavo Petro, basados en la presunción de inocencia.
Roa destacó la transparencia: Ecopetrol notificó el caso vía formulario 6-K a la SEC y en el informe 20-F. A la fecha, no hay requerimientos de autoridades estadounidenses, y la Junta vigila los intereses de accionistas.
Sus desafíos incluyen una caída del 73% en utilidades netas, de 33,4 billones de pesos en 2022 a 9 billones en 2025. Roa lo atribuyó a precios bajos del crudo, inflación, revaluación del peso y nuevos impuestos, con impacto de 5,6 billones de pesos. Analistas señalan que competidores como Petrobras y YPF no sufrieron retrocesos tan drásticos.