En un análisis publicado en La República, el columnista Andrés Guillén sostiene que el presidente Gustavo Petro está avanzando estratégicamente en la política colombiana mientras la oposición se divide por egos e intereses personales. Guillén critica el manejo gubernamental en áreas como salud, orden público y economía, comparando la situación con la de Venezuela. Advierte sobre los riesgos de múltiples candidatos opositores en las elecciones de 2026.
El columnista Andrés Guillén, en su artículo 'Petro acierta' publicado el 3 de abril de 2026 en La República, presenta una visión crítica del panorama político colombiano. Afirma que, a pesar de los problemas en el gobierno de Gustavo Petro —como crisis en el sistema de salud con desabastecimiento de medicinas y entidades en quiebra, deterioro del orden público, corrupción que involucra al ministro de Salud y sus familiares, y Colombia como el segundo productor mundial de cocaína—, el presidente actúa con una estrategia coordinada para perpetuarse en el poder.
Guillén describe el manejo macroeconómico como irresponsable, con inestabilidad jurídica y ataques a las instituciones. Señala que Petro rechazó ayuda extranjera para damnificados en Córdoba, pero impulsa una reforma tributaria regresiva y confiscatoria vía decretos, desincentivando la inversión. Según el autor, la oposición, en cambio, permanece inactiva, 'barajando' candidatos impulsados por egos, similar a la desunión en Venezuela que requirió intervención externa para consolidarse.
El análisis destaca la fragmentación opositora: más de ocho candidatos en una consulta, lo que podría fortalecer a una candidata principal contra 'el Tigre' (Federico Gutiérrez, presumiblemente), beneficiando al continuismo de Petro. Menciona a Sergio Fajardo por su persistencia electoral y a Claudia López por su gestión en Bogotá y una consulta con un desconocido, vista como egoísta. Guillén concluye que Petro interviene ilegalmente con su candidato, mientras líderes opositores buscan poder por poder, arriesgando una victoria radical perjudicial para los colombianos. En el remate, cuestiona la fiabilidad de las encuestadoras.