A menos de un mes de las elecciones legislativas de 2026 en Colombia, debates como el de la Universidad de San Buenaventura subrayan la necesidad de conocer a fondo a los candidatos y sus visiones. Con 3.144 aspirantes inscritos, expertos llaman a combatir el abstencionismo y fortalecer el equilibrio de poderes. Opiniones apuntan a alianzas postelectorales para la presidencia.
El segundo debate del ciclo de elecciones 2026, realizado en la Universidad de San Buenaventura, dejó claro que no bastan promesas aisladas, sino una comprensión profunda de los candidatos, sus propuestas y visiones para el país y la región, según la columnista Rosa María Agudelo. Temas como infraestructura, inversión y educación fueron centrales, pero el modelo de desarrollo resulta decisivo.
En el contexto de un régimen presidencialista, el Congreso actúa como dique ante decisiones unilaterales del Ejecutivo. Los últimos cuatro años mostraron falta de gobernabilidad, con reformas por decreto y políticas sin consensos amplios, lo que llevó a intervenciones reiteradas del poder judicial para revisar constitucionalidad, señala Agudelo. Esta tensión afecta la democracia, y las elecciones legislativas son clave para representar la diversidad política, social y regional de Colombia.
Una editorial de Occidente destaca que para las elecciones al Congreso de 2026 se inscribieron 3.144 candidatos al Senado y la Cámara de Representantes, ofreciendo opciones ideológicas, geográficas y sociales amplias. En 2022, la participación fue solo del 45,87%, con más de la mitad del censo electoral absteniéndose, lo que refleja desinterés y fracaso en la corresponsabilidad ciudadana. Se insta a los votantes a informarse sobre trayectorias, propuestas en educación, seguridad, economía y derechos fundamentales.
El columnista Gustavo Álvarez Gardeazábal sugiere que partidos como Liberal, Conservador, Cambio Radical y La U, sin candidatos presidenciales definidos, podrían formar un bloque postelectoral el 9 de marzo, un día después de los comicios congresionales del 8 de marzo. Propone a Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco y oriundo de Buga, como posible candidato único, valorado por su crítica respetuosa al gobierno de Petro y su perfil como asalariado, opuesto a la polarización Uribe-Petro.
Votantes deben exigir posiciones claras sobre modelo económico, descentralización y seguridad jurídica, concluye Agudelo, para defender la democracia con información y participación.