El presidente Gustavo Petro afirmó que Colombia no planea importar petróleo de Venezuela, en medio de obstáculos para traer gas debido a sanciones estadounidenses. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó que Ecopetrol no puede realizar la importación de gas sin una licencia de la Ofac. Estas declaraciones responden a un déficit creciente en el suministro de gas en Colombia.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió a críticas sobre posibles importaciones de hidrocarburos venezolanos al afirmar que "no estamos pensando traer petróleo de Venezuela, no se necesita". En un mensaje dirigido al docente Camilo Prieto, quien cuestionó la viabilidad de esta opción como solución al déficit energético colombiano, Petro precisó que, de ser necesario, se consideraría petróleo liviano de Apure/Barinas para refinarlo en Barrancabermeja.
Durante el gobierno de Petro, se han discutido planes para importar gas desde Venezuela, pero estos enfrentan barreras legales y políticas. La estatal venezolana Pdvsa está incluida en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) de Estados Unidos, lo que impide a Ecopetrol realizar negocios con ella. El ministro Edwin Palma, desde Barichara en Santander, advirtió que cualquier comercialización requiere una autorización expresa de esa entidad. "Infortunadamente, no podrá ser, parece, no podrá ser a través de Ecopetrol que podamos hacer esta transacción porque lo que nos dicen en Venezuela es que se necesita que haya licencia por parte del gobierno de los Estados Unidos", expresó Palma.
El gobierno prioriza acciones rápidas para mitigar impactos en el mercado interno, evaluando incluso importaciones de gas licuado de petróleo (GLP). En 2025, las importaciones cubren entre el 18% y 20% de la demanda de gas, frente al 4% a finales de 2024, lo que eleva costos mediante compras de gas natural licuado (GNL). Petro insistió en alternativas como transportar gas venezolano al mundo si avanza su transición energética, o recibir agua dulce en La Guajira. No hay crisis inminente, según el presidente, ya que la demanda de combustibles importados disminuye por políticas de aranceles a vehículos contaminantes y cambios en la matriz energética.
La reactivación del gasoducto Antonio Ricaurte, de 224 kilómetros y cerrado por más de una década, requeriría 18 a 24 meses e inversiones significativas, según consultoras como Wood Mackenzie.