En enero de 2026, el gas importado representó el 21% del total consumido en Colombia, según datos de la Upme. Esta cifra refleja la tendencia de aumento en las importaciones debido a la disminución de las reservas locales, como alertó Naturgas, que prevé un 26% para fin de año.
El sector energético colombiano enfrenta un incremento en las importaciones de gas natural, impulsado por la reducción de las reservas probadas, que han disminuido un 64% en los últimos 13 años, según Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes. La oferta doméstica ha caído de más de 1.000 gigas BTU por día en años anteriores a 667 Gbtud en 2026, lo que eleva la dependencia de suministros externos.
En enero de 2026, el gas importado cubrió el 21% del consumo total, un alza de tres puntos porcentuales respecto al 18% de enero de 2025. Cabrales explica que esto presiona al alza los costos de suministro, impactando las tarifas de los usuarios y representando un riesgo para la seguridad energética.
Por el lado de la demanda, usuarios industriales han migrado a otros energéticos por razones de precio y disponibilidad, moderando el consumo de gas. Además, la demanda termoeléctrica está en mínimos gracias a los altos niveles de embalses hidroeléctricos, con un promedio del 77,97% al 15 de febrero. Siete embalses superan el 90%, incluyendo Urrá, Ituango y Calima, que mantienen niveles cercanos al 99%, favorecidos por precipitaciones inusuales debido a un frente frío.
Naturgas había advertido previamente que las importaciones podrían alcanzar el 26% del consumo para finales de 2026, ante la falta de oferta local.