El presidente Gustavo Petro insistió en que la caída del decreto de emergencia económica en la Corte Constitucional provocará la quiebra del Estado colombiano, al faltar unos 4 billones de pesos en el presupuesto. Criticó al gobierno anterior por entregar billones de recursos públicos a los más ricos sin contrapartida. Además, anticipó una reunión fructífera con Donald Trump en Washington.
En un evento en el centro de Bogotá, junto a anuncios sobre la reactivación del hospital San Juan de Dios, el presidente Gustavo Petro defendió el decreto de emergencia económica que pende de un hilo en la Corte Constitucional. Según el mandatario, su rechazo implicaría la ausencia de alrededor de 4 billones de pesos en el presupuesto nacional, lo que llevaría a la quiebra del Estado. "¿A quién se le ocurre que los ricos no deben pagar impuestos? Si no se hace así, entra en quiebra el Estado, esa es la sobreviviencia por la cual se decreta la emergencia económica", afirmó Petro.
El presidente apuntó directamente al gobierno previo, señalando que durante esa administración "se entregaron gratuitamente billones de pesos públicos a los más ricos de Colombia". Explicó que el decreto incluye gravámenes al patrimonio para recuperar esos recursos, no para quitárselos a los acaudalados. Esta medida busca equilibrar las finanzas públicas en un contexto de desafíos fiscales.
Paralelamente, Petro mencionó su próxima reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, programada para el martes en Washington. Espera que sea un diálogo productivo y bromeó que le ofrecerá "vino o whisky". La Cámara Colombo-Americana, a través de María Claudia Lacouture, destacó que los temas podrían abarcar seguridad, lucha contra las drogas, relaciones con Venezuela y China, migración y comercio. Lacouture notó las diferencias en los calendarios electorales: elecciones legislativas en EE.UU. y presidenciales en Colombia en mayo.
Este pronunciamiento ocurre mientras el Consejo Gremial ha pedido a la Corte que declare inexequible el decreto, argumentando que los problemas son estructurales, no coyunturales.