A poco más de un minuto para el final del partido de cuartos de final del campeonato sueco de balonmano entre el HK Malmö y el Ystads IF este domingo, el encuentro se detuvo brevemente. El portero del Ystads, Alexander Lindén, se quejó de un reflejo provocado por la silla de ruedas de Roland Månsson desde la grada. Månsson, de 63 años y natural de Sjöbo, se mostró desconcertado por el incidente.
El partido en el Baltiska hallen iba 27-26 a favor del Ystads IF cuando quedaba 1 minuto y 47 segundos, en el minuto 58:13 del cronómetro. El portero Alexander Lindén pidió hablar con el árbitro. Algo en el otro extremo del pabellón le estaba deslumbrando, lo que provocó una breve interrupción. Resultó ser la silla de ruedas motorizada de Roland Månsson la que causaba el destello. El hombre de 63 años, natural de Sjöbo, estaba entre el público y no era consciente del problema. "No entendía nada", declaró a Sydsvenskan. La interrupción fue breve y el juego se reanudó poco después. El incidente situó inesperadamente a Månsson en el centro de atención durante los tensos cuartos de final.