El hijo de Rubén Insúa vivió una situación insólita durante un partido de Copa Argentina con Barracas Central. El futbolista rompió un vidrio, se cortó y salió al segundo tiempo con una venda para cubrir las heridas.
En un partido de Copa Argentina entre Barracas Central y Temperley, el hijo de Rubén Insúa protagonizó un incidente peculiar. Según el reporte, el jugador rompió un vidrio, lo que le causó cortes en las manos. A pesar de las heridas, decidió continuar jugando y salió al campo en el segundo tiempo con una venda para tapar los cortes.
Rubén Insúa es un conocido entrenador argentino, y su hijo forma parte del equipo de Barracas Central. La situación generó sorpresa entre los presentes, destacando la determinación del futbolista para no abandonar el encuentro. No se mencionan detalles adicionales sobre el resultado del partido o la gravedad de las lesiones, pero el hecho resalta el compromiso en el deporte.
Este tipo de anécdotas insólitas son comunes en el fútbol argentino, donde la pasión a menudo lleva a decisiones inesperadas.