Pedro Sánchez rindió cuentas este miércoles en el Congreso sobre casos de corrupción que afectan a su gobierno y al PSOE. Varios grupos parlamentarios, incluida parte de sus socios, cuestionaron su mayoría y exigieron explicaciones.
Durante la comparecencia, Sánchez defendió su gestión y afirmó que la corrupción le repugna. Dijo que los casos son aislados y atacó al PP y Vox como regreso de la corrupción.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, acusó a Sánchez de ser el nexo político corruptor y le instó a disolver las Cortes para convocar elecciones. Feijóo afirmó que el gobierno puso el Estado en manos de gentuza.
Junts exigió la dimisión de Sánchez sin elecciones para elegir otro presidente del PSOE. ERC, a través de Gabriel Rufián, preguntó si Sánchez sabía algo o había robado, aunque mantuvo el apoyo. El PNV señaló que la mayoría es negativa y dio un último margen con los presupuestos.
Podemos pidió que Sánchez deje paso y convoque elecciones. Vox también reclamó comicios. Sánchez rechazó adelantar las elecciones y se mostró dispuesto a seguir más allá de 2027.