La trigésima edición de la marcha LGBT+ de São Paulo se llevó a cabo este domingo (7) en la Avenida Paulista bajo un sol intenso. El evento congregó a 36.800 participantes, según el Monitor de Debate Político de la USP y la ONG More in Common. Se registró una reducción en los patrocinios y la ausencia de autoridades estatales y municipales.
El tema de la edición fue “La calle llama, la urna confirma”, centrado en las elecciones de octubre. La diputada federal Erika Hilton (PSOL) habló desde el carro principal y fue ovacionada al defender el fin de la jornada laboral de 6x1, ya aprobada en la Cámara. La multitud coreó “Fuera, Alcolumbre” en un llamado al presidente del Senado. El desfile contó con 14 carrozas eléctricas, cuatro menos que el año anterior. El Ayuntamiento invirtió 5,5 millones de reales, 500.000 reales menos que en 2025. Marcas como Amstel y L’Oréal mantuvieron su patrocinio, mientras que otras se retiraron en los últimos años. El público vistió de verde y amarillo en un acto político y en apoyo a la selección nacional en la Copa del Mundo. La ministra Janine Mello representó al gobierno federal. Políticos de derecha como Tarcísio de Freitas y Ricardo Nunes asistieron a la Marcha para Jesús tres días antes.