Manifestantes se congregaron este lunes (25) en la Avenida Paulista para exigir el fin de la jornada laboral 6x1 y una reducción de la carga de trabajo semanal de 44 a 40 horas sin reducción salarial.
La manifestación, organizada por sindicatos y movimientos sociales, tuvo lugar frente al Masp y continuó con una marcha hacia la Praça Roosevelt. Miembros del Movimento dos Atingidos por Barragens y el Movimento dos Trabalhadores Sem Teto también se unieron a la protesta.
El mismo día, el diputado relator de la PEC, Leo Prates, presentó su informe a la comisión especial en la Cámara de Diputados. El texto establece una reducción a 42 horas semanales 60 días después de su promulgación y a 40 horas en un plazo de 14 meses, con dos días de descanso semanal, preferiblemente los domingos, y sin reducción salarial.
Líderes empresariales criticaron la propuesta. El presidente de Abrasel, Paulo Solmucci, calificó la medida como una "irresponsabilidad sin precedentes". El presidente de la ANR, Erik Momo, afirmó que el gobierno no había abierto un diálogo con el sector.
La PEC aún requiere la aprobación en la Cámara y en el Senado. Diputados del Centrão planean negociar un período de transición más largo con el presidente del Senado, Davi Alcolumbre.