El primer ministro Sébastien Lecornu anunció el jueves 21 de mayo un refuerzo en el apoyo a los hogares y sectores afectados por el aumento de los precios del petróleo. Las medidas siguen siendo específicas y temporales, sin que supongan un retorno al gasto público generalizado.
Sébastien Lecornu presentó los anuncios durante una rueda de prensa en el Hôtel de Matignon. Las ayudas sectoriales para la pesca, la agricultura, el transporte por carretera y la construcción se prolongarán hasta finales de agosto, con una extensión al transporte fluvial y un aumento del umbral de empleados para las empresas constructoras.
La ayuda para los trabajadores con ingresos modestos y gran movilidad se duplica a 100 euros y el bono de combustible para empleados aumenta de 300 a 600 euros al año a partir de junio, eliminando la condición previa de inexistencia de transporte público alternativo. Nuevos beneficiarios, como los trabajadores de atención domiciliaria y ciertos funcionarios, recibirán dietas por kilometraje más elevadas.
El Gobierno rechaza cualquier recorte fiscal generalizado. El coste de las medidas desde junio hasta agosto se estima en 700 millones de euros. El FMI ha subrayado la necesidad de una respuesta limitada y temporal para salvaguardar las finanzas públicas.