Los precios de la gasolina alcanzaron el miércoles 6 de mayo su nivel más alto desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. El precio medio de la súper sin plomo 95 se situó en 2,03 euros por litro. El aumento se debe a la guerra y a la parálisis del estrecho de Ormuz.
El ministro de Energía, Sébastien Lecornu, declaró el martes ante la Asamblea Nacional que "la geopolítica ha entrado en los depósitos de combustible de las francesas y los franceses". Los precios han subido 32 céntimos desde el 27 de febrero, la víspera de los primeros ataques israelí-estadounidenses sobre Irán.
TotalEnergies reportó unos beneficios en el primer trimestre de 5.800 millones de dólares, un 51 por ciento más. La compañía ha limitado los precios en sus 3.300 estaciones de servicio. El primer ministro insta a la empresa a realizar más esfuerzos.
Los legisladores de izquierda reclaman un impuesto a los "superbeneficios". Un editorial de Le Figaro calificó la propuesta de "totalmente demagógica". Francia, que ya se enfrenta a un crecimiento nulo en el primer trimestre, se niega a volver a los subsidios masivos.