El ministro de Cuentas Públicas, David Amiel, reveló una estimación preliminar del excedente de ingresos fiscales derivado del aumento de los precios de los carburantes, que asciende a unos 270 millones de euros en marzo. La declaración tiene como objetivo rebatir las acusaciones de la oposición de que el Estado se está lucrando con la crisis. Los detalles incluyen 120 millones de euros procedentes del IVA y 150 millones de los impuestos especiales.
David Amiel, ministro de Cuentas Públicas, habló este viernes en France Info para abordar la polémica avivada por la oposición, especialmente por el Rassemblement national. Estos acusan al Estado de beneficiarse del aumento de los precios de los carburantes. El ministro se encargó de describir sus cifras como “primeras estimaciones”, que aún no son definitivas y que no es habitual hacer públicas.
El ministro declaró que el excedente total para marzo se sitúa en torno a los 270 millones de euros en comparación con marzo de 2025. El IVA sobre los carburantes supone 120 millones de euros adicionales. Los impuestos especiales, que se basan en los volúmenes de ventas y no en los precios, proporcionan un impulso temporal de unos 150 millones de euros.
Esta réplica del Gobierno también destaca los costes de la crisis para el Estado, aunque no se dieron detalles específicos en la entrevista. Amiel sostiene así que el Estado no se está enriqueciendo a costa de los conductores.