El Gabinete de Seguridad de México reveló que los dos presuntos agentes de la CIA fallecidos en un accidente en Chihuahua el 19 de abril no tenían permiso para actividades operativas. Ninguna autoridad federal conocía su participación en un operativo contra un narcolaboratorio. La gobernadora María Eugenia Campos creó una unidad especial para investigar los hechos.
El Gabinete de Seguridad y la Secretaría de Relaciones Exteriores emitieron una tarjeta informativa el 25 de abril confirmando que los dos ciudadanos estadounidenses fallecidos no contaban con acreditación para participar en acciones operativas en territorio nacional. Uno ingresó como turista y el otro usó pasaporte diplomático, sin conocimiento previo de autoridades mexicanas.
El accidente ocurrió la madrugada del 19 de abril, cuando murieron el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, Pedro Román Oseguera Cervantes, un agente de la AEI y los dos presuntos agentes de la CIA. Inicialmente, la Fiscalía estatal los describió como instructores de la Embajada de Estados Unidos contra el crimen organizado; después, el fiscal César Jáuregui indicó que realizaban una capacitación y fueron invitados a regresar con agentes locales.
El operativo, entre el 17 y 19 de abril, desmanteló un gran laboratorio de metanfetaminas en El Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua. Cuatro ciudadanos estadounidenses participaron usando uniformes de la AEI. Medios estadounidenses reportaron al menos tres intervenciones de la CIA en México en 2026.
La gobernadora María Eugenia Campos anunció la creación de una Unidad Especializada encabezada por Wendy Paola Chávez Villanueva, tras reunirse con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad federal. Impuso restricciones a declaraciones hasta tener información concluyente, enfatizando la cooperación limitada a intercambio de información y respeto a la soberanía.