Un avión de la Secretaría de Marina (Semar) se desplomó el 22 de diciembre en la bahía de Galveston, Texas, durante una misión humanitaria para trasladar a un bebé de dos años con quemaduras graves al Hospital Shriners. Seis personas fallecieron, incluyendo al menor y un médico, mientras dos sobrevivieron. La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el incidente y anunció una investigación.
El 22 de diciembre de 2024, una aeronave Beechcraft King Air 350 de la Semar, con matrícula NX 1209, se estrelló en la Bahía Oeste de Galveston, Texas, cerca del Aeropuerto Internacional Scholes. El vuelo partió del Aeropuerto Internacional de Mérida, Yucatán, alrededor de la 1:00 p.m. hora local, transportando a ocho personas en una misión coordinada con la Fundación Michou y Mau para llevar a Federico Efraín Ramírez Cruz, un bebé de dos años originario de Escárcega, Campeche, al Hospital Infantil Shriners por quemaduras en el 40% de su cuerpo causadas por agua hirviendo el 18 de diciembre.
Federico sufrió las quemaduras en su hogar, donde su familia, dedicada al comercio ambulante de golosinas, calentaba agua en una estufa. Fue atendido inicialmente en el IMSS Bienestar Escárcega 'Dr. Janell Romero Aguilar' y luego transferido a Mérida al Hospital General Agustín O'Horan, donde se estabilizó el 22 de diciembre antes del traslado. La familia alegó posible negligencia médica en Escárcega por no poder pagar una ambulancia de la Cruz Roja, optando por un viaje de 300 km en vehículo privado.
Entre los fallecidos están: Federico Efraín Ramírez Cruz; Juan Alfonso Adame González, médico pediatra especializado en quemaduras del Hospital Shriners; los tenientes Víctor Rafael Pérez Hernández (ANPA) y Juan Iván Zaragoza Flores (SSN); la marinera Guadalupe Flores Blanco (ANE); y el teniente Luis Enrique Castillo Terrones, cuyo cuerpo fue hallado el 23 de diciembre. Las sobrevivientes son Julia Aracelis Cruz Vera, madre de Federico, y Miriam de Jesús Rosas Mancilla, enfermera. Sky Decker, un local de Galveston, rescató a una de las mujeres del agua, donde la aeronave estaba casi sumergida.
La Semar confirmó que se perdió comunicación con el avión en 10 minutos tras llegar a la zona, y la Guardia Costera de EE.UU. participó en el rescate. La presidenta Sheinbaum expresó: 'Mis condolencias a los familiares de los marinos que fallecieron y a las personas que viajaban, es muy triste lo que pasó'. La fundación Michou y Mau, dedicada a niños con quemaduras desde 1998, lamentó la tragedia y reafirmó su compromiso. Edward Ramírez Franco, padre de Federico, obtuvo una visa humanitaria para recuperar el cuerpo de su hijo y apoyar a su esposa. Se investiga la causa mediante las cajas negras.