Una niña de nueve años herida en el descarrilamiento del Tren Interoceánico fue trasladada exitosamente a un hospital en la Ciudad de México para atención especializada. El accidente, ocurrido el 28 de diciembre cerca de Nizanda en Oaxaca, dejó 13 fallecidos y 96 lesionados, con 36 personas aún hospitalizadas. El gobierno federal proporciona apoyo económico a las familias afectadas.
El descarrilamiento de un vagón del Tren Interoceánico el 28 de diciembre cerca de la comunidad de Nizanda, en Oaxaca, en la Línea Z que conecta Veracruz con Salina Cruz, operado por la Secretaría de Marina, causó una tragedia con 13 personas fallecidas y 96 lesionadas. Entre las víctimas mortales se encuentran la niña Elena Solorza, de seis años, y Luisa Camila Serrano, de 15 años, junto con adultos de entre 49 y 70 años, según la lista oficial de la Secretaría de Gobernación.
De los heridos, 36 permanecen hospitalizados, incluyendo varios menores como Liam Sebastián Ríos, de cinco años; Astrid Ximena Cruz, de nueve años; Regina Torres Castro, de tres años; Ian Osvaldo López, de 12 años; y Melany Yuretzi Zaragoza, de 17 años. Zoé Robledo, director del IMSS, informó en la conferencia matutina que Astrid Ximena fue trasladada al Hospital de Pediatría del Centro Nacional Siglo XXI en la Ciudad de México para recibir atención especializada por sus lesiones. Además, tres pacientes, entre ellas la niña Regina, fueron operados exitosamente en el hospital de Salina Cruz.
La presidenta Claudia Sheinbaum, durante su visita a Oaxaca el lunes, anunció un apoyo inmediato de 30 mil pesos a los familiares de las víctimas para cubrir gastos relacionados con el accidente. El conductor del tren resultó ileso, y la Fiscalía General de la República ya lo entrevistó; Sheinbaum indicó que esa autoridad proporcionará más detalles sobre la investigación.
El gobierno confirma que todas las personas hospitalizadas están siendo atendidas, y se mantiene la lista actualizada de heridos.