María José Torres Osorio, una joven de 21 años de Ciénaga, falleció el 20 de diciembre tras complicaciones derivadas de una reducción de senos y una abdominoplastia realizadas en la Clínica Alejandría de Neiva. Su padre, Félix José Torres Mora, denunció ante la Fiscalía la falta de información sobre el deterioro de su salud postoperatoria. La familia buscó atención urgente, pero los órganos vitales colapsaron debido a una grave pérdida de sangre.
María José Torres Osorio, conocida como 'Majito' por sus seres queridos, viajó desde Ciénaga en el departamento de Magdalena hasta Neiva, Huila, el 10 de diciembre junto a su madre, Liliana del Pilar Osorio Fernández, para someterse a dos procedimientos estéticos: una reducción de senos y una abdominoplastia. La intervención quirúrgica tuvo lugar el 11 de diciembre en la Clínica Alejandría. Inicialmente, su madre informó al padre, Félix José Torres Mora, que la joven había salido bien del quirófano, aunque con dolores normales.
Sin embargo, las complicaciones surgieron rápidamente. El 12 de diciembre, María José fue dada de alta y se instaló en la casa de un primo en Neiva, donde presentó mareos intensos, dolores y dificultad para hablar. Al día siguiente, en una llamada telefónica, le confesó a su padre que no se sentía bien. La familia atribuyó inicialmente estos síntomas a los medicamentos postoperatorios, y personal médico visitaba el hogar para drenajes y monitoreo.
La situación empeoró el fin de semana. El 15 de diciembre, exámenes revelaron una hemoglobina extremadamente baja de 3.5, indicando una pérdida masiva de sangre. Fue transferida a un hospital, donde sufrió un paro cardíaco esa noche; los médicos la reanimaron tras 16 minutos y la entubaron, diagnosticando compromiso en corazón, riñones e hígado por hipoxia. El 16 de diciembre, requirió un equipo ECMO para soporte cardiopulmonar, disponible en la Clínica Medilaser, adonde fue trasladada.
A pesar de los esfuerzos, el 19 de diciembre los médicos sospechaban muerte cerebral, confirmada el 20. 'Los médicos me confirman que mi hija tenía muerte cerebral, que ya no había nada que hacer… estar en el proceso de la desconexión de la máquina Ecmo', relató Torres Mora a la Fiscalía. Denunció que la clínica no informó adecuadamente sobre el estado precario de su hija desde el inicio. 'Nunca nos informaron del estado de salud precario en el que se encontraba mi hija', agregó.
El cuerpo de María José fue velado en Ciénaga, donde amigos la recordaron por su carisma y bondad. 'Majito fue una joven llena de virtudes: estudiosa, dedicada, amorosa y noble', escribió Kevin Racedo en Facebook. La clínica no respondió a consultas de LA NACIÓN. Este caso resalta riesgos en procedimientos estéticos y la necesidad de transparencia médica.