La controversia por la operación express de la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, en el Hospital del Salvador ha generado indignación política. Un paciente postergado falleció días después, lo que ha impulsado llamados a su renuncia desde la oposición y hasta desde la Democracia Cristiana. El Colegio Médico exige una investigación imparcial.
La madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, Lucía Sanhueza Vargas, fue operada de urgencia el 31 de diciembre en el Hospital del Salvador, un procedimiento que priorizó su caso sobre otros pacientes en lista de espera. Según reveló T13, uno de los postergados falleció tres días después, avivando críticas por el uso de influencia familiar en el sistema público de salud.
El diputado Eric Aedo (DC), vicepresidente de la Cámara, calificó la situación como 'insostenible' desde el punto de vista político y ético. 'Priorizar a la propia familia en el ejercicio del cargo (...) mientras otros continúan en la lista de espera, con una persona que falleció por no haber sido atendida, la situación política de la ministra se hace insostenible', declaró Aedo. Agregó que 'hay elementos que ameritan una investigación de oficio de la Fiscalía' y que el caso daña la imagen del gobierno de Gabriel Boric, sugiriendo que Aguilera dé un paso al costado o que el Presidente exija su renuncia.
Legisladores de diversos sectores reaccionaron a las explicaciones de Aguilera, señalando que 'se pudo haber hecho desde el principio' y que sus 'dichos se contradicen con documentos'. La senadora Claudia Pascual (PC) se mostró a favor de la renuncia si 'hay antecedentes que lo ameriten'.
El Colegio Médico exigió una investigación imparcial para esclarecer la priorización, los protocolos y responsabilidades. 'Consideramos indispensable que todos los antecedentes del caso (...) sean plenamente esclarecidos', afirmaron. Este escándalo ocurre en los últimos días del gobierno de Boric, antes de la transición a José Antonio Kast el 11 de marzo.