En la tarde del 24 de diciembre, militantes y vecinos se concentraron frente al Sanatorio Otamendi para acompañar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, internada tras una cirugía de urgencia por apendicitis aguda con peritonitis. La reunión incluyó una oración ecuménica y mensajes de apoyo, en el marco de su primera Navidad bajo arresto domiciliario por la causa Vialidad. Mientras tanto, un nuevo parte médico confirmó su evolución favorable, aunque permanecerá internada.
Cristina Fernández de Kirchner, de 72 años, fue trasladada el sábado desde su domicilio en el barrio de Constitución, donde cumple arresto domiciliario por su condena en la causa Vialidad, al Sanatorio Otamendi debido a dolores abdominales intensos. Allí, médicos confirmaron un diagnóstico de apendicitis aguda con peritonitis localizada y realizaron una cirugía laparoscópica de urgencia, autorizada judicialmente, que transcurrió sin complicaciones.
El último parte médico, firmado por la directora Marisa Lanffanconi el 24 de diciembre, indicó que la expresidenta presenta un íleo postoperatorio —una parálisis intestinal temporal común tras cirugías abdominales—, confirmado por tomografía computada. Recibe antibióticos endovenosos y drenaje peritoneal, sin fiebre, y su evolución se mantiene dentro de los parámetros esperados. Permanecerá internada hasta la resolución del cuadro, pasando así la Nochebuena y Navidad en el sanatorio.
En respuesta, alrededor de las 15 horas del 24 de diciembre, militantes autoconvocados, familias y vecinos se reunieron frente al Otamendi, impulsados por la cuenta 'Argentina con Cristina' en redes sociales. Liderados por el sacerdote Francisco 'Paco' Olveira, realizaron una oración ecuménica y colocaron un árbol navideño con cartas y mensajes de afecto. La consigna 'Navidad junto a Cristina' y banderas reflejaron un apoyo sostenido, con gritos de 'Nunca caminarás sola'.
La internación generó tensiones políticas en redes. El empresario Marcos Galperin reposteó un mensaje contrastando hospitales públicos con nombres peronistas y la elección de un sanatorio privado. Nicolás Márquez, biógrafo de Javier Milei, llamó a Kirchner 'la presidiaria' y lamentó el éxito de la operación. El presidente Milei y el exlegislador Ramiro Marra también comentaron, cuestionando el uso de atención privada pese a su defensa histórica del Estado. Estas reacciones ampliaron la polarización, con defensores repudiando los ataques personales.