La cirugía de hernia inguinal bilateral del expresidente Jair Bolsonaro, realizada el 25 de diciembre en el Hospital DF Star en Brasília, concluyó con éxito tras 3,5 horas, sin incidentes. Tras su ingreso el 24 de diciembre bajo vigilancia policial autorizada por el STF, ingresa ahora en recuperación postoperatoria, posiblemente necesitando un bloqueo del nervio frénico para los hipos persistentes relacionados con esofagitis.
Tras su ingreso hospitalario el día anterior para evaluaciones preoperatorias bajo estricta vigilancia de la Policía Federal, Bolsonaro se sometió a su octava cirugía desde la puñalada de 2018 —corrección de hernias inguinales bilaterales— que comenzó alrededor de las 9 a. m. y terminó cerca de la 1 p. m. bajo anestesia general.
El boletín médico confirma que el procedimiento cumplió con las expectativas. Los cuidados postoperatorios incluyen analgésicos, fisioterapia y prevención de trombosis; está previsto que pase de 5 a 7 días hospitalizado antes de regresar a la custodia de la Policía Federal en Brasília, donde se encuentra desde el 22 de noviembre cumpliendo una sentencia de 27 años por intento de golpe de Estado.
El cirujano Cláudio Birolini indicó planes para monitorear los hipos, posiblemente realizando un bloqueo anestésico del nervio frénico el lunes si los medicamentos fallan, debido a una esofagitis grave.
La seguridad sigue estricta con guardias de la PF las 24 horas, sin electrónicos, y visitas restringidas a la esposa Michelle y los hijos Flávio, Carlos, Jair Renan, más la hija Laura. Michelle publicó: «¡Cirugía completada con éxito! Sin incidentes. Ahora esperando recuperación de la anestesia». Flávio leyó una carta de Bolsonaro en el hospital respaldando su precandidatura para 2026, en medio de tensiones en la derecha.