Adán Augusto López Hernández rechazó este lunes que la presidenta Claudia Sheinbaum lo haya presionado para renunciar a la coordinación parlamentaria de Morena en el Senado. Afirmó que su decisión fue personal y meditada, orientada a enfocarse en el trabajo territorial del partido rumbo a las elecciones de 2027. Sheinbaum confirmó que se trata de una determinación propia del senador, respaldada por el gobierno.
Adán Augusto López Hernández anunció el domingo 1 de febrero su salida como coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado, cargo que asumió al inicio de la legislatura y que incluía la presidencia de la Junta de Coordinación Política. Permanecerá como senador sin licencia, pero redirigirá su agenda hacia el fortalecimiento territorial de Morena, especialmente en regiones con alto peso electoral como la Cuarta Circunscripción, que abarca Ciudad de México, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Esta decisión responde a una estrategia para consolidar la presencia partidista de cara a las elecciones intermedias de 2027, con metas como ganar gubernaturas y mantener mayorías en el Congreso. Ignacio Mier Velazco asumirá la coordinación en su lugar. El lunes 2 de febrero, en entrevista con Ciro Gómez Leyva, López Hernández rechazó versiones de presión desde Palacio Nacional: “Yo a ustedes les puedo comentar que fue una decisión que yo vine meditando y revisando, y que tomé porque yo he sido siempre gente del partido, del movimiento”. Recordó renuncias previas, como dejar diputaciones locales y federales con más de un año de anticipación, y su salida como senador hace años para construir Morena en Tabasco. Sobre una reunión reciente con Sheinbaum, aclaró que fue ejecutiva y sobre otros temas: “Fue el miércoles antepasado. Y eran otros temas. No consideré prudente comunicarlo en ese momento”. La presidenta, en su conferencia matutina, confirmó que López Hernández informó su intención a la Secretaría de Gobernación hace días y que se sumará a labores partidistas territoriales: “Se trata de una determinación personal para integrarse al trabajo territorial de Morena”. Descartó cargos diplomáticos y enfatizó que no fue una instrucción federal. Esta transición libera a López Hernández para operaciones de campo, clave en la dinámica electoral mexicana, sin rupturas internas.