Diputados del PAN y PRI en la Cámara de Diputados exigieron mesas de diálogo con expertos y sociedad civil para discutir la reforma electoral. Mientras tanto, Ricardo Monreal de Morena condicionó su presentación a un consenso con PT y PVEM. La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la reforma lleve a autoritarismo y detalló sus objetivos para fortalecer la democracia.
En la Cámara de Diputados, conocida como San Lázaro, los diputados Erubiel Alonso del PRI y Daniel Chimal del PAN pidieron a la mayoría de Morena organizar mesas de diálogo, foros y debates sobre la reforma electoral. Alonso criticó al coordinador morenista Ricardo Monreal por excluir a la oposición y limitarse a negociar con el PVEM y PT, acusando a Morena de impulsar una reforma hacia la dictadura. Chimal demandó ver el boceto de la reforma y señaló que la Comisión Presidencial, encabezada por Pablo Gómez, está sesgada en favor del oficialismo.
Por su parte, Monreal advirtió el 15 de enero de 2026 que la iniciativa no se presentará sin consenso con PT y PVEM, ya que requiere mayoría calificada. Afirmó que no hay borrador formal aún, solo planteamientos generales de la Comisión Presidencial, y que la autonomía del INE se mantendrá y reforzará, como indicó la presidenta Sheinbaum. Sobre los plurinominales, se analizan opciones como mantener 500 diputados con fórmulas distintas o reducir espacios proporcionales, sin decisión final.
En su conferencia mañanera del mismo día, Sheinbaum rechazó acusaciones de autoritarismo, afirmando: “Falso de toda falsedad porque en México hay democracia electoral, participativa, libertades absolutas”. Detalló que la reforma garantizará representación de minorías, reducirá gastos en partidos, INE y OPLEs, cambiará el formato de elección de plurinominales para mayor vínculo con el voto ciudadano y promoverá consultas participativas. Descartó reunirse con la oposición, insistiendo en que la propuesta fortalece la democracia. La iniciativa se presentará en febrero al Congreso para debates adicionales.