Durante la sesión solemne por el Día Internacional de los Derechos Humanos, diputados de PAN y Morena protagonizaron un enfrentamiento con insultos y gritos en la Cámara de Diputados. El incidente inició con críticas del panista Germán Martínez a líderes del gobierno, lo que provocó respuestas airadas de la bancada oficialista. La presidenta Kenia López Rabadán intentó restaurar el orden, pero la sesión concluyó abruptamente.
La confrontación ocurrió el 10 de diciembre de 2025 en el Palacio Legislativo de San Lázaro, durante la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, con la presencia de Humberto Henderson, representante en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
El diputado panista Germán Martínez Cázares inició el altercado en su intervención, criticando a liderazgos que imponen una narrativa única sobre derechos humanos, aludiendo indirectamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador. 'Los derechos humanos no aceptan que un señor, por muy popular y poderoso, se asuma como encomendero español desde su finca y le dicta elecciones históricas o políticas al país', declaró. También acusó a Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, y a Ernestina Godoy, titular de la FGR, de responsabilidad en la inseguridad y persecución política. Afirmó que 'no hay derechos humanos' en estados como Michoacán, Sinaloa y Tamaulipas, considerados narcoterroristas.
Diputados de Morena, PT y PVEM respondieron con gritos de '¡Hijos de Borolas!', aludiendo al expresidente Felipe Calderón. La diputada morenista Yoloczin Domínguez Serna replicó: 'Ese es el error más grande que ha cometido nuestro movimiento aquí en el país, haberle abierto las puertas a personajes tan nefastos y desmemoriados como Germán Martínez. Y si hablamos de un narcogobierno, que no se le olviden los panistas, que ustedes son el mejor y claro ejemplo de un narcogobierno aquí en México'.
Otros insultos incluyeron '¡Margarita está borracha!'. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, llamó al orden y pidió respeto a la libertad de expresión. Ricardo Monreal, líder de Morena, solicitó concluir la sesión, calificándola de transformada en 'odio y rencor'. Carlos Puente, del PVEM, ofreció disculpas a los invitados y llamó a respetar la institucionalidad.
Antes del incidente, partidos como MC, PRI, PT y PVEM expusieron posturas sobre derechos humanos, destacando temas como discapacidad, violencia y desapariciones. La sesión incluyó minutos de silencio por víctimas de violencia en Michoacán y Colima, como Rafael Cárdenas, Agustín Solorio Martínez y Ángeles Esquivel. Posteriormente, López Rabadán clausuró el periodo ordinario de sesiones, descrito como 'intenso y productivo', con reanudación en febrero de 2026.