Tras la marcha de la Generación Z en Ciudad de México el 15 de noviembre, ocho de los 18 detenidos quedaron en prisión preventiva justificada por delitos como tentativa de homicidio y lesiones. La Fiscalía capitalina respalda las acusaciones con videos y testimonios de víctimas. Mientras, un impulsor del movimiento, Edson Andrade, anuncia su salida del país por filtración de datos personales tras acusaciones de Morena.
La marcha de la Generación Z, convocada el 15 de noviembre de 2025 frente a Palacio Nacional en Ciudad de México, terminó en enfrentamientos que derivaron en 18 detenciones. Según la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX), en audiencias iniciales se imputaron cargos a los detenidos: tres por tentativa de homicidio, cinco por resistencia de particulares, ocho por lesiones dolosas y dos por lesiones dolosas y robo. Trece personas fueron vinculadas a proceso, mientras cinco solicitaron duplicidad de término, con resolución pendiente para el 21 de noviembre.
Ocho imputados, identificados como Eduardo Josafat “N”, Alberto “N”, Fernando “N”, Francisco “N” y Arturo Quetzal “N”, recibieron prisión preventiva justificada debido al nivel de agresión y riesgo de evasión. Los otros diez, como Enrique “N”, Carlos Miguel “N” y Gabriel “N” (imputado por tentativa de homicidio), enfrentarán el proceso en libertad con medidas como presentación periódica y prohibición de acercarse a víctimas.
La FGJ CDMX sostiene las acusaciones con videograbaciones que muestran a los imputados participando en agresiones con piedras y palos, testimonios de víctimas, informes policiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y peritajes médicos que confirman fracturas y contusiones.
En paralelo, surgió controversia política. Luisa María Alcalde, presidenta de Morena, exhibió un contrato de Edson Andrade Lemus con el PAN por 2 millones 106 mil 810 pesos, para estrategia digital, cuestionando su autodenominación como apartidista. Jorge Romero, líder del PAN, confirmó el contrato de hace un año para fines no relacionados con la marcha y criticó la exposición de datos personales por parte de Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum. Andrade, abogado egresado de la UNAM e impulsor del movimiento, denunció persecución política y anunció su salida de México por seguridad, afirmando: “La persecución de la presidenta Claudia Sheinbaum ha llegado tan lejos que para cuidar mi seguridad hoy tengo que abandonar mi hogar y mi país”.
El senador Alejandro ‘Alito’ Moreno, del PRI, exigió la renuncia de Rosario Piedra, presidenta de la CNDH, por no pronunciarse sobre los detenidos, y llamó a los jóvenes a continuar protestando contra un “Estado autoritario”. Se anuncia una segunda marcha para el 20 de noviembre.