Raúl Meza Abonce, un joven de 28 años, recuperó su libertad este 27 de diciembre tras casi dos meses detenido por participar en una protesta en Morelia exigiendo justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. Aunque sigue vinculado a proceso por sabotaje y daños, las autoridades modificaron sus medidas cautelares para permitirle continuar el juicio en libertad. El caso resalta tensiones por violencia e inseguridad en el estado.
Raúl Meza Abonce fue arrestado el 2 de noviembre durante manifestaciones en Morelia, Michoacán, que exigían justicia por el asesinato de Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido en el Festival de Velas durante el Día de Muertos. Un grupo de manifestantes irrumpió en el Palacio de Gobierno, lo que llevó a detenciones. La mayoría fueron liberados pronto, pero Meza, de 28 años, permaneció en prisión al ser vinculado a proceso por presuntos sabotaje y daños.
Sus familiares y abogados interpretaron su participación como un ejercicio legítimo del derecho a la manifestación, en reclamo a la violencia que azota Michoacán. Denunciaron irregularidades en el proceso, incluyendo posibles abusos policiales durante la detención. Videos en redes sociales mostraron confrontaciones entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con señalamientos de agresiones específicas contra Meza.
La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán separó de sus funciones a dos elementos por presuntas agresiones, e inició una investigación interna para determinar sanciones. Familiares y activistas reportaron violaciones a derechos humanos y posibles torturas durante su custodia.
El 27 de diciembre, el secretario de Gobierno estatal, Raúl Zepeda Villaseñor, confirmó que la administración colaboró con la Fiscalía General del Estado para modificar las medidas cautelares de Meza. Ahora, el joven continúa su proceso en libertad, bajo ciertas condiciones, mientras la investigación avanza con garantía de debido proceso y respeto a los derechos de las partes involucradas.