El Senado de Brasil muestra resistencia al proyecto de ley de beneficios para partidos políticos aprobado por la Cámara de Diputados el martes. Aliados del presidente Davi Alcolumbre indican que no existe compromiso para votar la propuesta en la cámara alta. Los senadores manifiestan sorpresa ante el texto y señalan el clima negativo en un año electoral.
El paquete aprobado en la Cámara renegocia las deudas de los partidos hasta por 15 años, crea un tope de 30 mil reales para las multas sobre cuentas rechazadas por el Tribunal Electoral y permite la mensajería masiva, incluso mediante robots. El texto también bloquea la incautación de activos del fondo partidista incluso en casos de condena penal.
Los senadores afirman que el proyecto no fue discutido entre los líderes y es probable que permanezca archivado, aunque algunos reconocen que existen posibilidades de aprobación si se programa. La ONG Transparencia Internacional criticó la medida como una amenaza a la integridad del proceso electoral de 2026.
Esta no es la primera vez que la Cámara aprueba un texto con mala recepción y traslada la carga al Senado, como ocurrió con la PEC de blindaje en 2025, rechazada por unanimidad.