El Senado de México aprobó el Plan B de la reforma electoral con 87 votos a favor y 41 en contra, eliminando los cambios propuestos a la revocación de mandato gracias a una reserva del Partido del Trabajo (PT). La medida busca reducir costos y privilegios en el Instituto Nacional Electoral (INE) y otras autoridades. La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación de recortes a privilegios, aunque lamentó la exclusión de la revocación.
El Senado mexicano aprobó este jueves 26 de marzo el dictamen del Plan B de la reforma electoral, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum tras el rechazo de una propuesta anterior. La votación en lo general obtuvo 87 votos a favor y 41 en contra, requiriendo mayoría calificada, y fue turnado a la Cámara de Diputados para su revisión final. Durante la discusión en lo particular, la senadora Lizeth Sánchez García, del PT, presentó una reserva aceptada que eliminó las modificaciones al artículo 35 constitucional sobre la revocación de mandato presidencial, manteniéndola en sus términos originales. Sánchez argumentó que la revocación y las elecciones tienen propósitos distintos y que mezclarlos podría distorsionar su sentido democrático, pese a reiterar el apoyo de su bancada al proyecto de Sheinbaum. Se rechazaron otras propuestas de Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, PVEM y PT, aprobando los cambios originales a los artículos 115, 116 y 134. Entre los ajustes clave figuran límites salariales para consejeros y magistrados electorales, que no podrán superar el salario de la presidenta; integración de ayuntamientos con una sindicatura y hasta 15 regidurías; presupuestos de congresos estatales no superiores al 0.7% del gasto total de la entidad; y una reducción progresiva del 15% en el presupuesto del Senado en cuatro ejercicios fiscales. En su conferencia mañanera del 26 de marzo, Sheinbaum celebró que el Plan B 'pondrá a dieta' al INE y acabará con privilegios como seguros de gastos médicos mayores para consejeros. Indicó que los ahorros se redirigirán a salud, educación y programas del Bienestar. Criticó a legisladores de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano por rechazar la flexibilización de la revocación en 2027, alegando temor a su impacto en las elecciones intermedias. También reprochó al PT, afirmando que 'es malo para México' que no se aprobara esa parte, aunque no rompió con el aliado. Ignacio Mier, coordinador de Morena en el Senado, negó que sea un fracaso, destacando la austeridad republicana y la estabilidad. La oposición celebró el rechazo a la revocación.