La Cámara de Diputados rechazó la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 259 votos a favor y 234 en contra, sin alcanzar la mayoría calificada necesaria. Sheinbaum negó que sea una derrota y anunció un plan B que enviará al Congreso el próximo lunes, enfocado en cambios sin reforma constitucional. La propuesta busca reducir privilegios políticos y fortalecer la participación ciudadana.
El 12 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió su iniciativa de reforma electoral tras su rechazo en la Cámara de Diputados el día anterior. La votación resultó en 259 votos a favor, principalmente de Morena, 234 en contra y una abstención, insuficiente para los 334 necesarios para modificar la Constitución. El fracaso se debió a la falta de apoyo de los aliados del oficialismo, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aunque 12 legisladores del PVEM y uno del PT votaron a favor.
Sheinbaum enfatizó que el objetivo es 'disminuir, de acabar con los privilegios' de partidos políticos e instituciones electorales. 'La reforma electoral que presentamos tiene el objetivo de disminuir, de acabar con los privilegios. En este caso, ¿de quiénes? Pues de los partidos políticos y las instituciones electorales', dijo durante su conferencia matutina. Negó que el rechazo represente una derrota: 'El que no se haya aprobado no es una derrota, yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario, la gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo'.
Ante el revés, anunció un plan B que se enviará el lunes 17 de marzo al Congreso, con cambios aprobables por mayoría simple y sin necesidad de reforma constitucional. Las propuestas incluyen reducción de privilegios en congresos locales, disminución del número de regidores en municipios, fortalecimiento de consultas populares a nivel estatal y municipal, y someter a consulta temas como el presupuesto de partidos. También busca flexibilizar la revocación de mandato para que ocurra en el tercer o cuarto año de gobierno.
Sin embargo, Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara, sostuvo que estos cambios requieren reforma constitucional, incluyendo la disminución de representantes en ayuntamientos, recortes presupuestales en congresos locales, revocación de mandato y consultas populares. La exalcaldesa Sandra Cuevas acusó a Monreal de orquestar el fracaso, llamándolo 'traidor' y sugiriendo que operó en contra de Sheinbaum.
Coordinadores de partidos opositores criticaron la iniciativa. El PAN la llamó 'simulación sin diálogo'; el PRI, 'consagración del autoritarismo'; y MC, 'antidemocrática'. Del PT, Reginaldo Sandoval afirmó que su posición es correcta y el tiempo lo probará; del PVEM, Carlos Puente abogó por consensos igualitarios.