La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la consulta de revocación de mandato no es obligatoria y puede definirse hasta enero de 2027, según la Constitución. Explicó que el plan B de reforma electoral busca flexibilizar su timing al tercer o cuarto año de gobierno y permitir que el Ejecutivo hable públicamente del proceso.
En la conferencia matutina del 20 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió el plan B de reforma electoral enviado al Senado el 17 de marzo. La iniciativa propone cambios en la revocación de mandato: en lugar de limitarla al cuarto año de gobierno, permitiría realizarla en el tercer o cuarto año. Sheinbaum enfatizó que el proceso no es obligatorio y depende de una solicitud ciudadana con recolección de firmas. Además, busca autorizar al presidente a hablar del tema para informar y convocar a la participación, a diferencia de lo ocurrido en 2022 con Andrés Manuel López Obrador, quien fue restringido. “¿Cómo es que alguien que va a revocación de mandato no puede ni hablar de eso? Entonces, lo que decimos es que se pueda hablar de ello: ‘en tal fecha va a haber revocación de mandato’. Es importante que la gente decida si seguimos o no seguimos en el cargo. Eso es todo”, dijo Sheinbaum. Respecto al costo, lo describió como bajo, principalmente por la impresión de boletas. La primera versión de la reforma fue rechazada en la Cámara de Diputados por PAN, PRI, MC, PT y PVEM. Ahora, enfrenta resistencia del PT en el Senado, que pide redacciones más precisas en el artículo 35 para evitar ambigüedades. El senador Alejandro González Yáñez indicó que el PT sugerirá correcciones antes de definir su voto, posiblemente el lunes 23. Sheinbaum expresó confianza en que el PT apoyará: “Se tiene que poner de acuerdo el PT, si va a apoyar o no va a apoyar, ya depende de ellos, pero nosotros creemos que sí van a apoyar”. La senadora Geovanna Bañuelos se ha posicionado a favor, pero se requiere mayoría calificada.