Diecisiete congresos estatales han aprobado el Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, convirtiéndolo en ley tras su paso por el Senado y la Cámara de Diputados. La iniciativa requiere al menos 17 legislaturas locales y busca limitar regidurías municipales, presupuestos legislativos y salarios de funcionarios electorales. Las aprobaciones ocurrieron en sesiones del jueves, con Tabasco como el primero.
El Congreso de Tabasco fue el primero en avalar la minuta en la madrugada del jueves, con 29 votos a favor y uno en contra. Oaxaca la aprobó por unanimidad, donde la diputada Eva Diego Cruz destacó que fortalece la austeridad y la confianza ciudadana. Quintana Roo, San Luis Potosí y Yucatán siguieron, con votaciones como 20-4, 20-4 y 21-13 respectivamente.
Otros estados como Estado de México, Puebla, Sonora, Baja California Sur, Tlaxcala y Veracruz también dieron su aprobación, a menudo por mayoría con oposiciones menores de PAN, PRI y otros. En Puebla se aprobó en menos de 10 minutos con 34-6; en Veracruz, 39-4 tras debate. Críticos como el diputado priista Eduardo Zarzosa Sánchez en Edomex lo llamaron fallido y no una verdadera reforma electoral.
La reforma modifica los artículos 115, 116 y 134 constitucionales: limita ayuntamientos a 15 regidurías con paridad de género, fija presupuestos legislativos estatales en 0.70% de egresos y tope salarial para consejeros electorales al nivel de la presidenta. Las legislaturas deben armonizar marcos jurídicos antes del 30 de mayo de 2026.