La presidenta Claudia Sheinbaum expresó escepticismo sobre el apoyo del PT y PVEM a su Plan B de reforma electoral, que enviará al Congreso el lunes 16 de marzo. Tras el rechazo de la propuesta original en la Cámara de Diputados, el plan busca reducir privilegios en congresos locales y permitir consultas populares en temas electorales. Sheinbaum enfatizó que no considera esto una derrota y priorizará la participación ciudadana.
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este viernes 13 de marzo, durante su conferencia matutina en Colima, su escepticismo respecto a que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) apoyen el Plan B de reforma electoral. 'Vamos a ver cómo responden, entiendo que han llegado con buen ánimo, pero vamos a ver si solo es ánimo o también están de acuerdo', declaró la mandataria, recordando el rechazo de la iniciativa original en la Cámara de Diputados, donde incluso aliados votaron en contra.
El Plan B, que se enviará al Congreso el próximo lunes, propone cambios que no requieren reformas constitucionales profundas, como reducir el número de regidores en municipios y establecer topes presupuestales para congresos locales y el Senado, ahorrando hasta 4 mil millones de pesos para destinarlos a necesidades ciudadanas. Además, busca fortalecer la consulta popular permitiendo someter temas electorales, como los montos de financiamiento a partidos políticos, a votación ciudadana, algo actualmente prohibido. Sheinbaum planteó: '¿Por qué no le preguntamos a la gente?'.
Otro elemento es adelantar la revocación de mandato al tercer o cuarto año de gobierno, en lugar del cuarto actual, y analizar el aplazamiento de la elección judicial de 2027 a 2028 para reducir costos logísticos, según una opinión solicitada al INE. La presidenta descartó una ruptura con aliados y defendió que la iniciativa busca eliminar privilegios en el sistema político.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, admitió que el Plan B implica reformas constitucionales y requiere mayoría calificada, por lo que depende del apoyo de PT y PVEM. Tras una reunión de seis horas en Palacio Nacional con líderes de los partidos, Monreal elogió la 'generosidad' de Sheinbaum. Sin embargo, Luis Carlos Ugalde, exconsejero del IFE, criticó el plan como cambios 'cosméticos' que no resuelven problemas de fondo en la democracia y podrían polarizar la elección de 2027.
Sheinbaum rechazó críticas a diputados disidentes del PT y PVEM, como lonas en Oaxaca que los tildan de 'traidores', afirmando que 'el pueblo de México sabe quiénes votaron a favor y en contra'.