Una columna en El Financiero analiza los riesgos políticos que implicaría para Claudia Sheinbaum una revocación de mandato como parte del plan B de reformas electorales. Esta consulta permitiría a la presidenta hacer campaña sin el apoyo directo de AMLO, comparándose con el 91.86% de apoyo que él obtuvo en 2022. El texto destaca la necesidad de superar umbrales altos para evitar un fracaso político.
Salvador Camarena, en su columna publicada en El Financiero el 19 de marzo, discute la propuesta de revocación de mandato para la presidenta Claudia Sheinbaum, integrada en las reformas del llamado plan B. Según el texto, esta iniciativa perfila una campaña política que expone riesgos para Sheinbaum y refleja tensiones en Morena hacia 2027. La revocación permitiría a la mandataria promoverse directamente, convirtiéndola en su primera contienda sin Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al frente. Camarena recuerda el precedente de AMLO: el 10 de abril de 2022, obtuvo 91.86% de votos a favor del 'que siga', frente a 6.44% en contra, con 16 millones y medio de boletas emitidas. En contraste, Sheinbaum ganó la presidencia en 2024 con 60% de los votos en una elección con tres contendientes, y encuestas actuales sitúan su aprobación en torno al 70%. La posible revocación en 2027 coincidiría con elecciones para 17 gubernaturas, cientos de alcaldías y diputaciones, lo que alteraría las proporciones de participación. El autor plantea interrogantes sobre umbrales de éxito: ¿superará Sheinbaum el récord de AMLO o su propio 60-70%? Señala que, aunque Sheinbaum ha triunfado en campañas previas (Tlalpan 2015, CDMX 2018 y presidencia 2024), estas contaron con el respaldo de AMLO. Camarena critica que las actividades públicas de Sheinbaum ya tienen tinte proselitista, pero una revocación la expondría más al escrutinio opositor. No se detalla fecha exacta ni aprobación formal de la propuesta.