Senegal se impuso en la Copa Africana de Naciones (CAN) celebrada en Marruecos, derrotando a los anfitriones en una final empañada por casi disturbios y controversia. El torneo contó con grandes actuaciones de jugadores estrella y mostró una infraestructura mejorada, aunque las decisiones arbitrales recibieron críticas. Sadio Mané fue nombrado mejor jugador, coronando un evento bien organizado con 52 partidos y 121 goles.
La CAN 2025 en Marruecos concluyó con Senegal alzándose con el título, consolidando su estatus como el mejor equipo del continente, seguido de cerca por los anfitriones Marruecos. La final quedó ensombrecida por un final caótico, descrito como escandaloso con casi revueltas, socavando un torneo por lo demás impresionante. En 52 partidos, los equipos marcaron 121 goles a una media de 2,33 por partido, atrayendo un total de 1.340.022 espectadores, o unos 25.770 por partido. Los recintos y la logística marroquíes impresionaron a los participantes, estableciendo un nuevo estándar para la organización de la competición a pesar de las presiones sobre los árbitros, particularmente en choques norteafricanos donde abundaron las alegaciones de irregularidades y fallos arbitrales. Solo hubo una gran sorpresa: la victoria de Mozambique sobre Angola. Brahim Díaz lideró la tabla de goleadores, mientras Yassine Bounou fue el mejor portero. Las estrellas clave rindieron, incluyendo a Victor Osimhen, Ademola Lookman, Mohamed Salah, Omar Marmoush, Riyad Mahrez, Nicolas Jackson, Kalidou Koulibaly, Édouard Mendy, Idrissa Gueye, Carlos Baleba, Edmond Tapsoba, Ousmane Diomandé, Amad Diallo y Sadio Mané. Surgieron talentos emergentes como Amad Diallo, Bouzamana Touré, Sadiki de RDC, los senegaleses Mbaye y Diarra, el maliense Ousmane Camara, el joven de 21 años Bilal El Khannouss y Omar Marmoush. Elias Gaspar Pelembe (conocido como Domingues) se retiró tras 124 partidos con Mozambique, al igual que el ugandés Denis Onyango. Tanzania y Mozambique alcanzaron octavos de final por primera vez, acortando la distancia con potencias como Benín y Uganda. Persistieron disputas financieras, con Gabón negándose a jugar sin compensación y Nigeria boicoteando dos entrenamientos. Tras el torneo, entrenadores de Gabón, Angola, Burkina Faso y Zambia fueron despedidos. El Equipo Estelar de la CAF incluyó al portero Yassine Bounou (Marruecos); laterales Achraf Hakimi y Noussair Mazraoui (ambos Marruecos); centrales Calvin Bassey (Nigeria) y Moussa Niakhaté (Senegal); mediocampistas Idrissa Gueye, Pape Gueye (Senegal) y Ademola Lookman (Nigeria); y delanteros Sadio Mané (Senegal), Brahim Díaz (Marruecos) y Victor Osimhen (Nigeria). Las selecciones generaron debate, con críticos favoreciendo alternativas como Krépin Diatta (Senegal), Bruno Onyemeachi (Nigeria), Ousmane Camara (Malí), Alex Iwobi (Nigeria) y Mohamed Salah (Egipto).