Fuertes lluvias y vientos huracanados provocados por dos frentes fríos azotaron el lunes el Cabo Occidental, dejando al menos una muerte confirmada, inundaciones generalizadas en asentamientos informales, el cierre de escuelas y trastornos en el suministro eléctrico y el transporte.
Un segundo frente frío de gran intensidad llegó a la provincia el lunes tras el paso de otro durante la jornada anterior, lo que intensificó las precipitaciones y los vientos. El Servicio Meteorológico de Sudáfrica emitió una alerta de nivel 8 para Ciudad del Cabo y sus alrededores, pronosticando hasta 200 milímetros de lluvia y ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora.
Los residentes de zonas como Lwandle relataron cómo el agua inundaba sus hogares con rapidez. El Ayuntamiento de Ciudad del Cabo informó de inundaciones en múltiples asentamientos informales, incluidos Khayelitsha, Gugulethu y Delft, además de caída de árboles, cortes de electricidad y daños en las carreteras.
El consejero de Educación del Cabo Occidental, David Maynier, anunció el cierre de todas las escuelas para el martes por motivos de seguridad. Equipos de Gift of the Givers distribuyeron ayuda en las comunidades afectadas, mientras los servicios de emergencia respondían a incidentes, incluido un fallecimiento en Kenilworth al impactar un árbol contra un vehículo.