Una explosión en la mina de carbón de Liushenyu, en la provincia de Shanxi, causó la muerte de al menos 82 personas este viernes, mientras que dos siguen desaparecidas. Los hallazgos iniciales apuntan a graves violaciones legales por parte del operador, lo que ha provocado indignación en internet.
La explosión ocurrió este viernes en la mina de carbón de Liushenyu, en la provincia de Shanxi, dejando al menos 82 fallecidos y dos personas desaparecidas. Un total de 128 supervivientes fueron hospitalizados, incluidos dos en estado crítico.
La cadena estatal CCTV informó el lunes que una investigación preliminar reveló que la mina había cometido actos ilegales graves, entre ellos la superación ilícita de personal en las operaciones subterráneas. Un minero de apellido Wang, de 51 años, relató que se encontraba a 700 metros de la entrada del pozo sin contrato ni dispositivo de rastreo, y que logró escapar tras correr durante media hora.
Tongzhou Group, el operador de la mina privada, ha recibido la orden de detener las actividades en sus cuatro minas de carbón en Shanxi, y sus ejecutivos han sido puestos bajo medidas de control. En una conferencia de prensa celebrada el sábado, las autoridades prometieron una investigación rigurosa y un castigo severo para los responsables.
Los usuarios en línea cuestionaron la cantidad de trabajadores no registrados y las deficiencias en materia de seguridad, señalando que la mina fue catalogada como un centro de riesgos graves en 2024 y recibió dos sanciones en 2025. Las labores de rescate continúan.