El hoyo 7, de par 3, en Shinnecock Hills supuso un desafío para los golfistas durante la primera ronda del U.S. Open 2026 este jueves. Los jugadores describieron el hoyo de 180 yardas como complicado y exigente debido a los fuertes vientos. Se posicionó como el tercer hoyo más difícil de la jornada, con un promedio de 3.48 golpes.
Tommy Fleetwood destacó la influencia del viento y la inclinación del green tras dejar su golpe de salida a unos 8 metros. Cuestionó el nivel de disciplina que deben mantener los jugadores ante un tiro tan exigente.
Sam Stevens, quien firmó una tarjeta de 68 golpes para tomar la ventaja inicial, calificó el hoyo como el más difícil al que se enfrentó. Realizó el tiro con un hierro 6 desde unas 175 yardas, pero enfatizó la necesidad de un golpe perfecto para mantener la bola en el green.
El hoyo presenta un green elevado estilo Redan con bunkers a ambos lados. Las ráfagas de viento de hasta 64 km/h empujaron las bolas hacia zonas peligrosas a la izquierda, mientras que los tiros cortos rodaban hacia atrás por la pendiente. Cameron Smith anotó un 6 y varios otros registraron bogeys o resultados peores.
La historia demuestra que el séptimo hoyo puede ser aún más complicado. En 2004, figuró entre los más difíciles durante el Open disputado en este campo, y es posible que las condiciones se endurezcan aún más este fin de semana.