Una nueva jornada de incendios forestales en Cataluña, en plena ola de calor, provocó el confinamiento de casi 17.000 personas el 8 de julio de 2026. Los fuegos declarados en Gavà, Navarcles y Pla de Manlleu obligaron a activar medidas de protección que en su mayoría se levantaron por la noche.
Un incendio en Gavà, Barcelona, comenzó sobre las 13.34 horas y afectó a vehículos en la calle Montserrat Roig antes de propagarse a zona forestal. Protecció Civil ordenó el confinamiento de 6.000 personas en urbanizaciones de Gavà, Sant Climent de Llobregat y zonas de Viladecans, medida que se levantó tras cuatro horas.
Los Bomberos de la Generalitat desplegaron 29 dotaciones terrestres y siete medios aéreos en Gavà. En Navarcles se confinaron 9.000 personas y en Pla de Manlleu, 1.600, según el inspector jefe David Borrell.
El incendio de Sentmenat, declarado el día anterior, ya había quemado más de 200 hectáreas y mantenía 300 personas confinadas antes de que se levantara la orden por la tarde.