Muchos propietarios de teléfonos inteligentes pasan por alto las medidas de protección básicas a pesar de su dependencia diaria de estos dispositivos.
Los usuarios confían frecuentemente en herramientas de seguridad gratuitas mientras evitan las opciones de antivirus de pago, según observaciones recientes sobre los hábitos móviles. Este cambio deja a los dispositivos más expuestos a posibles amenazas con el paso del tiempo. Los expertos señalan que la tendencia debilita la seguridad móvil general a medida que las soluciones de pago experimentan una menor adopción.