El Ministerio de Justicia está extendiendo programas de rehabilitación especializados a todo el país. El esfuerzo se centra en fortalecer los vínculos familiares para disminuir la reincidencia de los jóvenes infractores.
En Seúl, los programas guían a madres e hijos a través de actividades como la creación de perfumes, paseos por parques y la redacción de cartas. En Gwangju, los jóvenes utilizan sus habilidades de mantenimiento automotriz para revisar los vehículos de sus padres, mientras que en Cheongju ofrecen manicura y masajes de manos.
Hasta el 30 de junio de 2026, los programas registraron 34 sesiones con 202 estudiantes y 247 miembros de sus familias. Un total de 198 jóvenes participaron en estancias residenciales de día completo. El ministerio también ha distribuido 4500 copias de un nuevo manual.
El ministro de Justicia, Jung Sung-ho, afirmó que un hogar estable es el factor más crítico para prevenir la recaída. Un estudiante comentó: “Mis manos solían estar perdidas, solo capaces de robar y pelear. Pero hoy, con estas mismas manos, pude devolverles algo a mi mamá y a mi papá”. Un padre señaló: “Fue el primer día que vi una esperanza real en el rostro de mi hijo”.