Los estudiantes de secundaria en Rueil-Malmaison realizaron el viernes su examen oral del Bachillerato francés en un aparcamiento subterráneo debido a la ola de calor.
La academia de Versalles confirmó que la medida fue decidida por el Lycée Eiffel para evitar posponer los exámenes. El rectorado declaró que las instalaciones habían sido limpiadas y la seguridad verificada antes de instalar las mesas y sillas.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, reconoció que las condiciones no eran las óptimas. "No son condiciones óptimas", afirmó en BFMTV, al tiempo que señaló que 700.000 exámenes orales se llevaron a cabo según lo previsto gracias a este tipo de medidas.
La consejera regional Julie Garnier compartió una foto del espacio en X, describiendo la situación como "modo supervivencia". La región de Île-de-France anunció a principios de semana la liberación de un millón de euros para equipar los institutos con ventiladores y sistemas de nebulización.