El primer ministro Sébastien Lecornu aprobó el viernes un pedido de 30.000 aires acondicionados para hospitales, mientras Francia se enfrenta a una ola de calor excepcional que afecta a dos tercios del país.
Francia vive este viernes una ola de calor de intensidad comparable a la de 2003. Cincuenta departamentos permanecen bajo alerta roja este sábado y 35 bajo alerta naranja, según Météo-France.
Sébastien Lecornu tomó la decisión a propuesta de la ministra de Salud, Stéphanie Rist. La compra forma parte de un plan de 100 millones de euros para equipar a las instalaciones sanitarias más expuestas.
La agencia regional de salud de Île-de-France ha activado el plan blanco en todos los hospitales de la región para hacer frente al aumento de llamadas y visitas a urgencias. También se ha decidido la cancelación de eventos deportivos y culturales, incluidos el festival Solidays y la marcha del Orgullo en París.
El número de ahogamientos se sitúa en 55 desde el inicio del episodio, y el Ministerio de Salud está preocupado por el aumento de muertes en los domicilios.