Varios cientos de miles de aves de corral han muerto en los últimos días en Francia debido al calor extremo. Los servicios de eliminación de residuos están saturados y se está considerando el entierro en las propias granjas.
Los agricultores de las regiones de Bretaña y Países del Loira, que representan casi el 60 por ciento de la población avícola de Francia, reportan muertes significativas. Stéphane Delapré, un agricultor en Beauvoir-sur-Mer, dijo a la AFP que ayer perdió cerca de la mitad de sus pollos, asfixiados por temperaturas que alcanzaron los 40-41°C. Clément Blanchard, un agricultor en Países del Loira, perdió alrededor de 700 aves en pocos días. Yann Nedelec, de la organización ANVOL, estima que al menos varios cientos de miles de aves han muerto en granjas tanto interiores como al aire libre. Francia es el tercer mayor productor avícola de la Unión Europea. El volumen de los cadáveres supera la capacidad de los servicios de recolección habituales, lo que ha llevado a las autoridades a considerar el entierro en las granjas tras realizar las inspecciones pertinentes.