La Organización Mundial de la Salud informa que más de 200.000 personas en Europa han fallecido a causa del calor extremo desde 2022. La mayoría de las muertes podrían haberse prevenido, según el director regional de la OMS para Europa.
La OMS señala que el calor extremo afecta particularmente a las personas mayores, los niños y aquellos con enfermedades cardíacas o renales. Estas condiciones provocan deshidratación, golpes de calor y agravan enfermedades preexistentes.
Hans Kluge, director de la OMS para Europa, afirma que la mayoría de estas muertes eran totalmente prevenibles. Describe las consecuencias del cambio climático como una amenaza clara e inminente, donde el calor extremo es su manifestación más inmediata y mortal.
A finales de mayo, gran parte de Europa occidental fue azotada por una ola de calor. Las autoridades españolas informaron la semana pasada sobre el mayor número de muertes relacionadas con el calor registradas en un mes de mayo desde 2015.