Científicos han descubierto que el Océano Austral libera un 40% más de dióxido de carbono durante el invierno de lo que se estimaba previamente. Utilizando datos satelitales de láser y aprendizaje automático, los investigadores atravesaron la oscuridad polar para revelar esta ráfaga de emisiones oculta. Los hallazgos reconfiguran la comprensión del rol del océano en el ciclo global del carbono.
Un nuevo estudio publicado en Science Advances el 5 de noviembre revela que el Océano Austral emite mucho más dióxido de carbono (CO2) durante el invierno antártico sin luz de lo que se creía anteriormente, con las liberaciones invernales subestimadas hasta en un 40%. Dirigido por científicos del Segundo Instituto de Oceanografía del Ministerio de Recursos Naturales (SIO-MNR) y el Instituto de Geografía y Limnología de Nanjing (NIGLAS) de la Academia China de Ciencias, la investigación aborda una brecha importante en los cálculos globales de flujo de CO2.
El Océano Austral juega un rol crucial en la regulación del balance de carbono de la Tierra al absorber una porción significativa del CO2 emitido por los humanos. Sin embargo, su comportamiento invernal ha permanecido como una 'caja negra observacional' debido a la oscuridad completa y el clima extremo, que impiden que los sensores satelitales pasivos tradicionales —dependientes de la luz solar reflejada— recopilen datos. Para superar esto, el equipo analizó 14 años de datos del instrumento LIDAR en la misión CALIPSO de la NASA, que utiliza pulsos láser para medir propiedades oceánicas incluso en la noche polar, combinado con aprendizaje automático para obtener el primer registro continuo basado en observaciones del intercambio de CO2 invernal.
Los resultados destacan variaciones regionales a través de un nuevo 'marco de tres bucles'. En el Bucle Antártico (al sur de 60°S), el hielo marino y la salinidad impulsan el intercambio de CO2. El Bucle del Frente Polar (45°S-60°S) experimenta influencias del CO2 atmosférico y la actividad biológica como la clorofila. Al norte de 45°S en el Bucle Subpolar, la temperatura de la superficie del mar domina.
"Nuestros hallazgos sugieren que el rol del Océano Austral en el ciclo global del carbono es más complejo y dinámico de lo que se conocía previamente", dijo el Prof. Kun Shi de NIGLAS. Estos datos podrían refinar los presupuestos globales de carbono, mejorando las proyecciones climáticas utilizadas por organismos como el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y demostrando el potencial del sensado satelital activo con IA para el monitoreo ambiental remoto.