El Tribunal Supremo ha anulado la condena que obligaba a Atresmedia y Netflix a indemnizar con 15.000 euros a Laureano Oubiña por una escena de sexo en la serie 'Fariña'. El fallo, difundido este jueves, protege la libertad de creación artística. Oubiña, un exnarcotraficante de 79 años, había demandado por vulneración de su honor, intimidad e imagen.
Tras siete años de litigios, Laureano Oubiña ha perdido su demanda contra la productora Bambú, Atresmedia y Netflix por las secuencias de ficción con contenido sexual en el primer capítulo de 'Fariña', una serie que alcanzó récords de audiencia. El Tribunal Supremo admitió el recurso de las demandadas y revocó la sentencia de la Audiencia de Pontevedra, que había apreciado una intromisión ilegítima en los derechos al honor, intimidad e imagen de Oubiña —cuyo esposa ya falleció— y fijado la indemnización en 15.000 euros.
Oubiña, autoproclamado exnarcotraficante, inicialmente reclamó 1,5 millones de euros y la retirada de las escenas, argumentando que la serie lo retrataba negativamente. Su abogado, Paladino Hernández, defendió en el juicio de noviembre de 2023: “la vida de Laureano Oubiña ha empeorado considerablemente tras la emisión de esta serie, porque se le retrata como una persona capaz de quitarle la vida a otra, violento, machista, traficante de cocaína, impotente, vicioso, infiel, arrebatado, mal padre, mal esposo, bruto, necio, vengativo, maltratador de mujeres, ignorante o mafioso”.
Sin embargo, el ministerio fiscal solicitó desestimar la demanda, amparándose en el “derecho a la libertad de creación”, que no exige un criterio de veracidad estricto como en la información periodística. El Supremo coincidió, considerando a Oubiña un personaje público por sus condenas por narcotráfico, un asunto de interés general. La insinuación de su relación con el tráfico de cocaína en la serie no constituye una intromisión ilegítima en su honor, dado que se trata de ficción inspirada en hechos reales.
Respecto a la intimidad, el alto tribunal describió las escenas como breves, con actores vestidos, sin explícitud notable e integradas en el relato, sin relevancia dramática determinante. El espectador medio entiende que es una recreación ficticia, no un reflejo de la vida real de Oubiña. Así, se revoca la orden de retirar la escena del primer capítulo, ambientada en el Pazo de Baión —incautado al demandante por sus condenas— y se anula la indemnización.