Tras su anuncio de dimisión el lunes, el congresista Eric Swalwell (D-Calif.) dejó su cargo oficialmente el martes, junto con el congresista Tony Gonzales (R-Texas), después de que las congresistas Anna Paulina Luna (R-Fla.) y Teresa Leger Fernández (D-N.M.) lanzaran ultimátums amenazando con someter a votación su expulsión debido a acusaciones de mala conducta sexual contra ambos.
Las congresistas Luna y Leger Fernández, en una inusual medida bipartidista, exigieron la dimisión de sus colegas acusados de mala conducta sexual con miembros del personal, lo cual viola las normas de la Cámara. El domingo, Luna dio a Swalwell un ultimátum de 24 horas a través de redes sociales; él confirmó su dimisión el lunes en medio de la previa suspensión de su campaña (ver cobertura anterior) y dejó su cargo el martes. Gonzales cumplió con la fecha límite de las 2 p.m. del martes establecida por ambas legisladoras, quienes prometieron someterlos a votación de expulsión en caso contrario. Leger Fernández declaró a CBS News: “Si no hubiera sido por esas resoluciones que cada una estábamos presentando, ellos no habrían dimitido”.
Swalwell, quien enfrenta investigaciones en curso por parte del Departamento de Justicia, el fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, y el sheriff del condado de Los Ángeles (como se informó anteriormente), se disculpó por errores de juicio del pasado, aunque negó acusaciones graves como la violación. Gonzales admitió haber tenido una aventura con una empleada que posteriormente falleció por autoinmolación tras la ruptura.
Esta acción señala un cambio en la dividida Cámara, con Luna también centrando su atención en otros legisladores como Sheila Cherfilus-McCormick y Cory Mills por otros asuntos. La fiscal federal Jeanine Pirro habilitó una línea de denuncias para recibir pistas sobre Swalwell en D.C.