TCL y Sony han formado una nueva empresa conjunta para producir los televisores Bravia de Sony y productos de audio doméstico. La asociación, con TCL detentando el 51 % de las acciones, busca aprovechar las capacidades manufactureras de TCL al tiempo que preserva la experiencia en diseño de Sony. Esta medida asegura la continuación de la marca Sony en medio de las presiones competitivas en el mercado de los televisores.
Sony, durante mucho tiempo venerada por sus innovaciones en televisores, se ha asociado con TCL para fabricar sus televisores Bravia y equipos de audio doméstico mediante una nueva empresa conjunta. El anuncio, realizado recientemente, se produce cuando Sony busca mantener su presencia en un mercado dominado por la producción eficiente en costes. TCL, conocida por sus pantallas asequibles pero de alto rendimiento, ostentará el 51 % de participación mayoritaria en la empresa, que se lanzará en 2027. Históricamente, Sony no fabrica televisores íntegramente en casa desde hace décadas. La compañía pionera en tecnologías como el Trinitron CRT en los años 80 y transitó a LCD con la línea Bravia en 2005, recurriendo a socios como una empresa conjunta Samsung-Sony para los paneles. Esta nueva colaboración sigue ese modelo, permitiendo a Sony centrarse en sus puntos fuertes en procesamiento de imagen y diseño, mientras TCL se ocupa de la fabricación de paneles, ensamblaje y distribución. El acuerdo afronta los desafíos de un yen fuerte, que lastra las exportaciones japonesas. A diferencia de marcas como Sharp, Pioneer y Toshiba, que abandonaron el mercado estadounidense licenciando sus nombres, Sony aspira a conservar el control e integridad de su marca. «Sony podrá mantener su nombre y ejercer cierto control sobre el diseño y la producción», indica el informe, lo que podría prolongar el legado de la marca. Los aficionados podrían temer por la calidad, pero la asociación podría introducir tecnologías avanzadas como la retroiluminación RGB en primavera de 2026. Los modelos recientes de Bravia de Sony han recibido excelentes críticas pese al «impuesto Sony» en los precios. Esta alianza posiciona a Sony para un futuro sostenible, similar a cómo las colaboraciones pasadas sostuvieron sus innovaciones sin producción íntegramente interna.