El fiscal general de Texas, Ken Paxton, ha presentado demandas contra Samsung, LG, Sony, Hisense y TCL, acusándolos de usar tecnología de Reconocimiento Automático de Contenido para espiar a los espectadores sin consentimiento. Las demandas alegan que este software captura capturas de pantalla cada 500 milisegundos y transmite datos de visualización para publicidad dirigida. Paxton busca daños y órdenes de restricción para detener estas prácticas.
El 16 de diciembre de 2025, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, demandó a cinco principales fabricantes de televisores —Samsung, LG, Sony, Hisense y TCL— en tribunales de distrito de varios condados de Texas. Las demandas alegan que los televisores inteligentes de estas empresas utilizan la tecnología de Reconocimiento Automático de Contenido (ACR) para recolectar ilegalmente datos personales de los usuarios. La ACR funciona capturando capturas de pantalla de la pantalla del televisor cada 500 milisegundos, monitoreando la actividad de visualización en tiempo real a través de aplicaciones de streaming, cable, consolas de juegos y reproductores de Blu-ray, y transmitiendo esta información de vuelta a las empresas sin el conocimiento o consentimiento de los usuarios.
Las quejas describen la ACR como un 'invasor digital invisible e no invitado' que pone en riesgo la exposición de información sensible, como contraseñas y detalles bancarios. Las empresas luego venden estos datos para construir perfiles de consumidores y dirigir anuncios con fines de lucro, según las demandas. Texas argumenta que, aunque la ACR podría permitir contenido personalizado, su extensa recolección de datos excede lo necesario y sirve principalmente para generar ingresos por publicidad, violando la Ley de Prácticas Comerciales Engañosas de Texas.
Paxton destacó preocupaciones particulares con Hisense y TCL, ambas con sede en China, señalando que la Ley de Seguridad Nacional de China podría permitir al gobierno acceder a datos de consumidores estadounidenses. 'Las empresas, especialmente aquellas conectadas al Partido Comunista Chino, no tienen cabida en grabar ilegalmente los dispositivos de los estadounidenses dentro de sus propios hogares', declaró Paxton en un comunicado de prensa. Las demandas contra estas firmas alegan adicionalmente riesgos de transferencia de datos a la República Popular China y posible uso para influir en figuras públicas o espionaje corporativo.
Las demandas afirman que el consentimiento no se obtiene de manera significativa. Durante la configuración inicial del TV, la ACR se incluye en el proceso con divulgaciones vagas ocultas en jerga legal densa. Optar por no participar requiere navegar menús complejos de múltiples pasos —hasta 15 clics o más a través de configuraciones separadas como 'Servicios de Información de Visualización' y 'Anuncios Basados en Intereses' para los TVs de Samsung—. En contraste, optar por participar es un proceso simple de un clic. Las demandas buscan hasta $10,000 en daños por violación, o $250,000 para aquellas que afectan a personas de 65 años o más, más órdenes de restricción para prevenir la recopilación, compartición y venta de datos adicionales durante el litigio.
Sony, LG y Hisense declinaron comentar sobre los asuntos legales pendientes cuando se les contactó.